Nacimiento del río Sil y Peña Orniz (2.194m)

Ruta realizada el 28 de Mayo.

Mayo, mes de las flores, y nosotros encarcelados en casa sin poder verlas !
Vaya mes, entre el agua, las tormentas, los compromisos varios y demás excusas, no habíamos vuelto a salir a la montaña desde el Miravalles. Esto no puede ser!!!
La ruta inicialmente estaba programada para el domingo pero fiandonos de nuestro amigo Maldonado y de una web descubierta recientemente (www.mountain-forecast.com/)decicimos apostar por el sabado para evitar un nuevo capitulo de agua, niebla y dudas varias.

El día amaneció esplendido, lleno de luz y ganas. A las 9 y poquito estabamos ya en La Cueta preparandonos para una jornada de sol y sudor, untandonos de cremita para evitar las quemaduras y sacando del coche los bastones que nos ayudarían con la pendiente.

El inicio de la ruta no tiene perdida y asemejando las marcas del Camino de Santiago encontramos un flecha amarilla que daba comienzo a nuestra ruta.



Desde el pueblo se comienza a seguir un camino que trascurre por el margen derecho del rio, lentamente subiendo hacia las impresiontes rocas blancas que teníamos delante de nosotros en todo momento. ¡ Que bonita es Babia con su caliza y prados y frias aguas !



Después de un par de kilometros el camino se divide en dos y cogemos la opcion de la izquierda, a partir de aqui es sendero y primero se sigue subiendo en la misma dirección pero después de poco tiempo el sendero gira hacia la derecha valle arriba. En este punto vimos un grupo de 5-6 rebecos y Gora no pudo evitar la tentación de seguir tras ellos; pero los rebecos con unos saltitos agiles subieron cuatro peñas para mofarse de ella desde arriba !



El sendero sigue dirigiendose hacia la cabeza del valle y hacia donde nos imaginamos esta el nacimiento de nuestro querido río Sil. El camino va pegado al lado izquierdo del valle pasando por una cabaña y unas cuantas vacas pastando tranquilamente en los prados. El monte esta en su mejor momento, las campas verdes estan salpicados de flores de todos los colores, y el aire tiene el olor dulzón de la primavera tardía de las alturas, da gusto disfrutar de un lugar así.





Aunque en el pueblo donde aparcamos el coche vimos a tres señores tambien preparandose para hacer una ruta, hasta media mañana no nos encontramos a nadie en todo el valle. Cuando si que hicieron su aparición otros senderistas, no eran los que vimos en La Cueta sino otros tres señores de Lugo que luego nos volveríamos a encontrar en la cima de Peña Orniz.



llegado al punto indicado como el nacimiento del rio Sil en nuestro GPS "el pacificador" comenzamos la subida a Peña Orniz, que nos quedaba a nuestra mano derecha. Decicimos subir directamente desde donde estabamos en vez de subir primero al collado que teníamos más o menos en frente.



La ascensión es sencilla, viendo en todo momento el pico con su buzón encima de nuestras cabezas; su única complicación son la cantidad de piedras sueltas que hay en su ladera, pero tampoco daba sensación de peligro de que se desprendiesen. En un nada ya estabamos arriba contemplando las maginificas vistas hacia el norte- Somiedo- y hacia el sur- Babia, Luna, Gistredo.



En cuestion de un par de minutos la niebla tapó las vistas hacia Asturias y amenzaba con cubrirnos a nosotros tambien, por lo que comenzamos a bajar de la cumbre por el collado que antes no pasamos, hacia los picos que veníamos en frente para intentar ver la laguna de los verdes que sospechabamos que estaba muy cerquita.



En poco más de 10 minutos ya estabamos en la ladera derecha del valle viendo todo el valle de la laguna de los verdes hasta el pueblo de Torre de Babia.



Desde este punto el regreso al pueblo era sencillo, seguir el sendero bastante bien marcado valle abajo hasta encontrate con el Sil, y de aqui hasta la bifurcación de los caminos que nos encontramos por la mañana, y hasa el pueblo.



Nota: el bar de La Cueta debe tener buena fama por sus guisos y calderetas pues estaba llenito de gente deleitando dichos manjares. En la entrada del pueblo había dos microbuses de gente que no vimos por el monte por lo que pensamos que habrían llegado hasta ahí para probar dichas delicias. Nosotros que ya habiamos zampado nuestro bocadillos por el camino nos contentamos con una cervecitas frescas mientras comentabamos la jornada.

Otra prueba más conseguida, aunque no estaba en la lista inicial de propositos 2011 llevo queriendo hacer esta ruta desde hace un par de años; esta vez no podemos decir nada del tiempo pues nos acompañó en todo el día, incluso agradecimos las nubes que se formaron a media mañana.
Siento que volveremos a estos parajes no tardando mucho, primero porque desde Peña Orniz sentía de Peña Ubiña decía mi nombre invitandome a conocer su cumbre, y segundo porque después de ver estos preciosos valles llenos de flores me han quedado ganas de verlas cubiertas de una buena capa de nieve para poder hacer alguna travesía con raquetas/ skis/ tabla, etc y disfrutar de estas preciosas montañas en su epoco invernal.

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