Cuando en lo alto de la montaña esta un amigo, es mas fácil subir

Año nuevo, viejos propositos...

Comenzamos el 2016... Increíble pero cierto...


Con el 2015 cierro etapas de mi vida, la mudanza al mundo semi-rural, una nueva maternidad...


El 2016 me espera con grandes propósitos, recuperar físico y fuerzas, dominar una nueva situación que al principio se hacía muy dura, lidiar con mis dos fieras...


...y volver a las montañas que tanto añoro, volver a desear recorrer caminos y senderos, volver a tener la fuerza de afrontar una jornada extenuante pero gratificadora, volver a agarrarme a rocas y mirar hacia arriba, muy hacia arriba.


El 2016 va ser un año duro, de transición y de recuperación, pero es el comienzo del cambio, el inicio de regreso.

Seguimos vivios

Seguimos vivos...

Y la montaña nos espera....

Durante los últimos diez meses no hemos salida al monte! Lo que antes parecía impensable ahora se ha convertido en mi realidad, y sorprendentemente no se debe a nuestro aumento de familia sino a una mejora en nuestra calidad de vida....pues nos vamos a mudar de la ciudad al campo, para estar mas cerca de nuestras queridas montañas y mas en contacto con el medio que mas nos llena.

Estos meses han sido muy constructivos (literalmente) y hemos aprendido técnicas que antes desconocíamos; la madera que antes veíamos en los bosques ha pasado a formar parte de nuestros fines de semana transformándose en nuestra casa, ofreciéndonos un hogar vivo. Hemos pintado, lijado, construido y mejorado energéticamente nuestra casa nueva-vieja y ahora que estamos en la recta final, viendo los resultados de nuestro esfuerzo, mas ganas nos entran de comenzar nuestra nueva etapa.

...y la montaña nos espera pacientemente....y nosotros a ella...